Reproduzco aquí la versión completa de un texto que he escrito para APETP (Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas), que se puede consultar aquí, relativo a los peligros que encierran las soluciones fáciles a enfermedades reales centrándome en el MMS.

El suplemento mineral milagroso o también MMS (por sus siglas en inglés Miracle Mineral Solution) es una disolución al 28% de clorito de sodio (NaClO2) a la que se le atribuye la capacidad de curar la malaria, diabetes, autismo, cáncer, hepatitis y SIDA, entre otras (1). Su promotor fue Jim Humble quien contó cómo de forma milagrosa pudo salvar a sus hombres que enfermaron de malaria en un viaje a la amazonia sólo con unas gotas del desinfectante que usaban para potabilizar el agua. No obstante, desde su aplicación inicial frente a malaria, su fama ha ido in crescendo aumentándose paulatinamente la cantidad de enfermedades que podían supuestamente ser curadas con este sencillo “tratamiento” (por ejemplo, recientemente el ébola aprovechando la crisis sanitaria (2)), alimentadas en gran medida por las clásicas teorías de la conspiración contra las farmacéuticas y la gran capacidad de internet para la difusión (por ejemplo, ver referencia 3). Por supuesto, ninguna de este vasto catálogo de aplicaciones médicas ha podido ser nunca comprobada mediante ensayos controlados (nótese que arriba dije contó y no demostró) mientras que su promotor y otras empresas comercializadoras han ganado mucho dinero desde el inicio de la comercialización del MMS.

Como hemos comentado, el MMS es una disolución de clorito de sodio al 28%. Para los que no sepan cómo se traduce este porcentaje en el que solemos expresar la concentración de una disolución quiere decir que si dividimos una disolución en 100 partes 28 de ellas serán clorito de sodio mientras que el resto será agua. A priori podría resultar complicado saber si este valor de concentración es elevado o bajo, sin embargo, podemos compararlo por ejemplo con la lejía comercial, el hipoclorito de sodio (NaClO), un compuesto muy similar al que nos ocupa, que se vende al 6% en cualquier comercio (casi 5 veces más diluido que el MMS). Por otro lado, los gurús del MMS nos dicen que además hay que “activarlo” mezclándolo con un ácido débil, que suele ser ácido cítrico (contenido en el zumo de un limón, por ejemplo). Mientras que el clorito de sodio es un agente tóxico que emplea como agente blanqueante en la industria textil y para la fabricación de papel, el compuesto que se genera al introducirlo en medio ácido, el dióxido de cloro (ClO2), es un potente agente oxidante que se usa comúnmente como desinfectante (4). Tanto en el hipoclorito de sodio como en el del dióxido de cloro se pueden obtener de forma comercial y los contenedores vendrán marcados con los siguientes distintivos que nos alertan de su peligrosidad:

MSDSComo vemos en el etiquetado, el consumo de estas sustancias no debe ser considerado un tema exento de riesgos. De hecho, se reconoce por las principales autoridades sanitarias que su consumo puede causar nauseas, vómitos, diarreas y síntomas de deshidratación severa (5) cuando se usa bajo las condiciones indicadas por el fabricante. No obstante, ya ha habido varias muertes atribuidas al consumo de MMS (6) y casos graves que comentaremos más adelante.

En general, la mayoría de los avances científicos se consiguen aplicando un procedimiento más o menos estandarizado que se conoce con el nombre de Método Científico. Básicamente, este método consiste en generar una hipótesis de trabajo ante un reto concreto y diseñar, en base a esa hipótesis, una serie de experimentos que la avalen o refuten. Si la hipótesis es correcta, los experimentos la avalarán y habremos encontrado la solución a nuestro problema, si es incorrecta, los experimentos no concordarán con nuestra hipótesis y tendremos que modificarla hasta que encontremos la solución al reto que nos ocupa (7). Además, si los resultados son lo suficientemente importantes se publican en revistas científicas de relevancia para darle publicidad al hallazgo. No obstante, es curioso observar cómo en el caso de este tipo de “tratamientos” que nos ocupan y que se presentan como casi milagrosos (en este caso hasta en la nomenclatura misma) lo que le exigimos a la Ciencia es justo lo contrario, en general, damos por buena la información que nos llega (de la fuente que sea) y le pedimos a la Ciencia que nos demuestre que algo no funciona para creernos realmente que no funciona. Podemos comprobar esto mediante una búsqueda rápida en Google, ninguna página de las que nos muestran las bondades del MMS pertenece a una revista o a una sociedad científica sino más bien son blogs personales o perfiles de Facebook.

No obstante, existen datos en la literatura científica acerca de intoxicaciones por consumo de MMS. Los efectos descritos no pueden ser más diferentes de los anunciados por los comercializadores, siendo las células rojas sanguíneas las más sensibles al efecto oxidante de esta sustancia. De hecho, se conoce desde hace tiempo que la ingesta de clorito de sodio en altas dosis puede producir hemolisis y fallo renal severo (8), llegando incluso a ser necesario un trasplante renal (9). Incluso se ha postulado que el consumo de MMS puede estar relacionado con la aparición de enfermedades autoinmunes (10) y, de hecho, la toxicidad del MMS es tal que hasta ha llegado a ser empleado como método de suicidio (11).

Por último, pese a la abrumadora evidencia científica acerca de los efectos adversos de la ingesta de MMS, sigue habiendo gente que decide tomarlo voluntariamente abduciendo, generalmente, uno de los dos siguientes argumentos:

  • Realmente, el MMS, tal y como se describe en los libros, se descubrió de forma similar a algunos de los medicamentos más famosos”. No nos equivoquemos, lo que se relata en los libros de Jim Humble y sobre lo que se ha montado la narrativa del MMS no es Ciencia, es un relato construido en base al testimonio de personas que dicen que han tomado MMS y se han curado pero estos hallazgos tan impresionantes nunca se han podido reproducir en condiciones controladas. Más bien al contrario, cuando se han estudiado los efectos del MMS se ha observado que los resultados de su ingesta son nocivos. De hecho, Jim Humble ha fundado una Iglesia, la Iglesia de la Salud y la Curación, y se ha hecho llamar Obispo (para evitar denuncias en Estados Unidos aduciendo que la ingesta de MMS es “una cuestión de fe”), lo que nos da idea del calibre científico que reviste al asunto.
  • Es una cuestión económica: las farmacéuticas están en contra del MMS porque es barato y muy efectivo frente a multitud de enfermedades”. Por supuesto que están en contra, las farmacéuticas gastan dinero en el desarrollo de fármacos para que éstos sean efectivos y puedan ser vendidos tras el visto bueno de las correspondientes autoridades sanitarias (EFSA en Europa, FDA en EEUU). De hecho, desde 2010, la venta de MMS como fármaco está prohibida en España (12) (así como en otros países como por ejemplo EEUU), de hecho, Jim Humble ya no vende el MMS pues tendría que venderlo como agente desinfectante, no como fármaco, y ya sólo se dedica a la venta de libros y DVD.

Cabe destacar que el consumo de este tipo de sustancias es tanto más peligroso cuando las condiciones fisiológicas no son las óptimas, es incluso posible que el consumo de estas sustancias en personas sanas pase inadvertido. No obstante, cuando el normal funcionamiento del organismo está comprometido por una enfermedad, los efectos del consumo de sustancias nocivas como las comentadas en este artículo pueden ser mucho más peligrosos.

Bibliografía:

  1. Humble J, Hesselink T, Remero H, Hesselink T, Remero H. The Miracle Mineral Supplement of the 21st Century 3rd edtion. Edición: 3rd. Jim Humble; 2008. 258 p.
  2. País EE. Los charlatanes del ébola [Internet]. EL PAÍS. 2014 [citado 31 de agosto de 2015]. Recuperado a partir de: http://elpais.com/elpais/2014/10/08/ciencia/1412761885_930208.html
  3. Entendiendo el MMS con Jim Humble (2008) – YouTube [Internet]. [citado 31 de agosto de 2015]. Recuperado a partir de: https://www.youtube.com/watch?v=IOVV8Xd5wUE
  4. Beyer L, Fernández V. Química inorgánica. Barcelona: Editorial Ariel; 2000. 496 p.
  5. ‘Miracle’ Treatment Turns into Potent Bleach – ucm228057.pdf [Internet]. [citado 31 de agosto de 2015]. Recuperado a partir de: http://www.fda.gov/downloads/forconsumers/consumerupdates/ucm228057.pdf
  6. Death in paradise [Internet]. The Sydney Morning Herald. [citado 31 de agosto de 2015]. Recuperado a partir de: http://www.smh.com.au/national/death-in-paradise-20100108-lz8e.html
  7. Asimov I. Cien preguntas básicas sobre la ciencia. Edición: edición. Madrid: Alianza; 2010. 256 p.
  8. Lin JL, Lim PS. Acute sodium chlorite poisoning associated with renal failure. Ren Fail. 1993;15(5):645-8.
  9. Romanovsky A, Djogovic D, Chin D. A case of sodium chlorite toxicity managed with concurrent renal replacement therapy and red cell exchange. J Med Toxicol Off J Am Coll Med Toxicol. marzo de 2013;9(1):67-70.
  10. Loh JMR, Shafi H. Kikuchi-Fujimoto disease presenting after consumption of «Miracle Mineral Solution» (sodium chlorite). BMJ Case Rep. 2014;2014.
  11. Gebhardtova A, Vavrinec P, Vavrincova-Yaghi D, Seelen M, Dobisova A, Flassikova Z, et al. A case of severe chlorite poisoning successfully treated with early administration of methylene blue, renal replacement therapy, and red blood cell transfusion: case report. Medicine (Baltimore). agosto de 2014;93(9):e60.
  12. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios – La AEMPS informa – Alertas – Medicamentos Uso Humanos – Alerta de medicamentos ilegales – No 05/10 – MMS (Miracle Mineral Solution) [Internet]. [citado 31 de agosto de 2015]. Recuperado a partir de: http://www.aemps.gob.es/informa/notasInformativas/medicamentosUsoHumano/medIlegales/2010/NI_MUH_Ilegales_05-2010.htm
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